Un Padre incomparable

Publicado en por LA BIBLIA

Un Padre incomparable
Mateo 3:16, 17
“PADRE.” ¿Verdad que son pocas las palabras que despiertan sentimientos tan profundos? Y es que el padre que realmente ama a sus hijos los ayuda a desarrollarse. Por eso, con toda razón, la Biblia llama “Padre” a Dios (Mateo 6:9). Pero ¿qué clase de Padre es él? Para responder a esta pregunta, analicemos las palabras que Jehová le dirigió a Jesús cuando este se bautizó. A fin de cuentas, distinguimos mejor la clase de padre que es alguien cuando sabemos cómo les habla a sus hijos.
Por octubre del año 29 de nuestra era, Jesús fue a bautizarse al río Jordán. La Biblia relata lo que sucedió: “Después que Jesús fue bautizado, inmediatamente salió del agua; y, ¡mire!, los cielos se abrieron, y él vio descender como paloma el espíritu de Dios que venía sobre él. ¡Mire! También hubo una voz desde los cielos que decía: ‘Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado’” (Mateo 3:16, 17). Fue Dios mismo quien pronunció estas conmovedoras palabras, las cuales nos dicen mucho sobre la clase de Padre que es. Fijémonos en tres cosas que le comunicó a su Hijo.
En primer lugar, cuando declaró “Este es mi Hijo”, fue como si le hubiera dicho: “Me siento orgulloso de ser tu Padre”. En efecto, los hijos necesitan recibir reconocimiento y atención, y sentir que se les valora en la familia. De modo que los padres perspicaces satisfacen estas necesidades. ¿Se imagina cuánto significó para Jesús, aun siendo un adulto, que su Padre le otorgara tal reconocimiento?
En segundo lugar, al llamar a su Hijo “el amado”, Dios expresó abiertamente el amor que le tenía. En realidad, le estaba diciendo: “Te quiero mucho”. Así que un buen padre contribuye al desarrollo de sus hijos cuando les confirma lo mucho que los quiere, tanto con palabras como con muestras de cariño paternal. Sin lugar a dudas, Jesús debió sentirse muy conmovido cuando escuchó la voz de su Padre expresándole su amor.
Y por último, con las palabras “a quien he aprobado”, Dios le expresó su aprobación. Realmente, fue como si le dijera: “Hijo mío, estoy muy contento con lo que has hecho”. De igual manera, un padre amoroso aprovecha toda oportunidad para manifestar a sus hijos lo contento que se siente por las cosas buenas que hacen o dicen. Tales expresiones infunden mucho ánimo a los hijos. De seguro, pues, Jesús se sintió muy animado al escuchar que contaba con la aprobación de su Padre.
Verdaderamente, Jehová es un Padre incomparable. ¿Anhela usted tener un padre como él? Pues bien, le agradará saber que puede forjar una afectuosa relación con Dios. Si aprende acerca de Dios, pone su confianza en él y procura sinceramente hacer Su voluntad, él le responderá. La Biblia nos asegura: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes” (Santiago 4:8). Nada en el mundo le hará sentir tan seguro como tener un estrecho vínculo con Nuestro Padre Celestial.
De acuerdo con la narración del Evangelio de Lucas sobre este mismo episodio, Dios utilizó el pronombre personal “tú”, al decir: “Tú eres mi Hijo, el amado; yo te he aprobado” (Lucas 3:22).

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