El Genesis

Publicado en por LA BIBLIA

                                                                                                                  la Biblia invita a sus lectores a hacerse la siguiente reflexión:

“Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica, porque él también es vigoroso en poder, ninguna de ellas falta” (Isaías 40:26). De modo que la Biblia dice que una enorme fuente de energía dinámica, el Creador, fue la causa de la existencia del universo, lo cual concuerda totalmente con la ciencia y tecnología modernas. Solo por esta razón, el relato bíblico de la creación merece un profundo respeto.

Al examinar el relato de Génesis, es útil tener presente que este aborda los asuntos desde el punto de vista de personas que estuvieran en la Tierra. Por eso describe los acontecimientos como los habrían visto observadores humanos si estos hubieran estado presentes. Esto se puede notar por la manera como trata los acontecimientos del cuarto “día” de Génesis. Allí se da una descripción del Sol y la Luna como grandes lumbreras en comparación con las estrellas. Sin embargo, una gran cantidad de estrellas son mucho mayores que nuestro Sol, y la Luna es insignificante en comparación con ellas. Pero no para un observador terrestre. Por eso, como se ve desde la Tierra, el Sol parece ser una ‘luz mayor que rige el día’, y la Luna una ‘luz menor que domina la noche’. (Génesis 1:14-18.)

La primera parte de Génesis indica que la Tierra pudo haber existido por miles de millones de años antes del primer “día” de Génesis, aunque no dice por cuánto tiempo. Sin embargo, sí describe lo que era la condición de la Tierra precisamente antes que comenzara aquel primer “día”: “Ahora bien, la tierra resultó sin forma y desierta y había oscuridad sobre la superficie de la profundidad acuosa; y la fuerza activa de Dios estaba moviéndose de un lado a otro sobre la superficie de las aguas”. (Génesis 1:2.)

El apostol Pablo no tenía tantas pruebas científicas de la existencia de un Creador como poseemos nosotros hoy. De todos modos, no dudó de la existencia de un Diseñador personal e inteligente cuyas cualidades deberían acercarnos a Él. Oigamos lo que Pablo dijo a continuación:

“Aquello a lo que ustedes sin conocerlo dan devoción piadosa, esto les estoy publicando. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él, siendo, como es Este, Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos de manos, ni es atendido por manos humanas como si necesitara algo, porque él mismo da a toda persona vida y aliento y todas las cosas. E hizo de un solo hombre toda nación de hombres, para que moren sobre la entera superficie de la tierra.” (Hechos 17:23-26.) Interesante razonamiento, ¿no es cierto?

Llegamos a la siguiente Conclusion: «Digno eres, Señor y Dios nuestro,de recibir la gloria, la honra y el poder,porque tú creaste todas las cosas;por tu voluntad existeny fueron creadas.»

(Rev 4:11 BAD)

 

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